La Coctelera

Categoría: historias

EL PRESIDENTE CALDERON (MEXICO)

 

Felipe Calderon Hinojosa de presidente a guia de turistas...

CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) - Felipe Calderón bucea en un cenote en Yucatán, se desliza en el sótano de las golondrinas en San Luis Potosí, rema en una lancha sobre un río en la selva Lacandona, en Chiapas. Cada imagen corresponde a una cápsula de The Royal Tour, un programa estadounidense en el que el presidente de México es el guía turístico.

La serie de cápsulas, producida por la compañía de medios WNET, se estrenará la noche del próximo jueves 22 de septiembre en el canal estadounidense Vme, de la cadena CBS, y tiene como objetivo promocionar al país.

"Cada vez que vengo aquí a bucear me sorprende lo hermoso que es", dice en inglés Calderón, desde las profundidades de un cenote. Esto es parte de un adelanto de las cápsulas que ya puede verse en YouTube.

El programa suele invitar a los mandatarios de las naciones a que sean ellos mismos quienes describan los atractivos turísticos de los territorios que gobiernan, y en esta ocasión tocó el turno a Calderón, que lleva al conductor, Peter Greenberg, por lugares como Yucatán, San Luis Potosí, Jalisco y las pirámides de Teotihuacán, entre otros.

Mientras desciende suspendido de una cuerda, el presidente Calderón confiesa no tener miedo conforme se adentra en la oscuridad de la cueva de las golondrinas. "He hecho cosas más difíciles y más peligrosas", le dice al conductor del programa.

En los adelantos del promocional, se puede ver al presidente buceando en los cenotes, mientras narra cómo eran escenario de sacrificios humanos para apaciguar las lluvias.

El presidente aparece en los cenotes en un traje de buceo, desde donde advierte que uno de los riesgos es que los visitantes pueden pasar el doble del tiempo bajo el agua por la belleza de las cuevas.

"Hemos tenido acceso extraordinario tanto a un país como a su líder en un momento importante de su historia", dijo Greenberg, de acuerdo con un comunicado de WNET.

"Mientras exploramos muchas de las poco conocidas gemas del país, el presidente Calderón también me adentra en su situación, en su cuartel de máxima seguridad, y discute la batalla contra los cárteles de la droga y lo que realmente representa para los turistas. Es una experiencia reveladora para compartir con los televidentes", agregó.

En diciembre de 2006, tras asumir el poder, Calderón inició una ofensiva contra la delincuencia organizada, apoyado en las Fuerzas Armadas. El mandatario ha hecho de esa estrategia una de las banderas de su gobierno, aunque sus críticos sostienen que ha contribuido a aumentar la violencia en la nación.

La oficina de Presidencia informó que próximamente la Secretaría de Turismo (Sectur) dará más información sobre las cápsulas de The Royal Tour.


Fuente: Mexico CNN

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SOÑANDO

Henry Jones Junior, también conocido como Indiana Jones o, simplemente, Indy, es un profesor, arqueólogo, ladrón de tumbas buscador de tesoros y aventurero estadounidense.

Se ha hecho tan famoso que algunas crónicas acerca de sus viajes se han adaptado en magistrales obras de cine.

Indy es popular, principalmente, por su extenso látigo, que siempre usa en sus encuentros sexuales contra sus adversarios, su fino sombrero, el cual porta en cada una de sus travesías, su pistola Magnum, que enseña a sus admiradoras con relativa frecuencia, y su fobia hacia las serpientes.

El joven Jones encuentra la cruz de anorado y se la roba.

De la nada, y sin explicar por qué la película se salta unos 20 años para llegar a 1938, donde Indy rescata a su "padre" de los nazis y se vio envuelto en la búsqueda del Santo Grial lo cual fue un invento de los rusos para hacerlo estéril.

Luego de mucho blah blah y mucho bang bang, Jones, Jones Jr, Jones Turko (sallah) y Jones Pierde en los museos (markus) llegan al lugar de reposo del santo grial.

Al entrar, nuestros heroes ven como un enemigo pierde la cabeza de tanto pensar como resolver el puzzle corta cabezas.

Luego de otro poco de bang bang, Jones papa es herido en la tetilla y Jones Jr. Para salvarlo deberá ir por el Santo Grial:

La primera prueba consiste en repetir sin explicación lógica "Solo el hombre PENEtente pasará" y tirarse al suelo como loco cuando la guillotina quiera acortar tu cuello.

La segunda prueba consiste en el "Nombre de Dios". Como Indy era budista, estuvo un buen rato intentando nombre de los dioses budistas.

Hasta que se acordó que el santo grial es de traducción cristiana y por ende el nombre de Dios era Jehova.

Pero volvió a fracasar al recordar que el nombre de Jehova en latín comienza con I.

La tercera prueba era simplemente caminar por un puente invisible.

Por ultimo Indiana debe vencer en una batalla épica a un caballero medieval de unos 800 años de edad, el cual posee todas las enfermedades posibles que se pueden adquirir por la vejez y por 800 años sin visitar un médico.

Posteriormente Donovan beberá del cáliz equivocado y se transformara en Emmet Brown.

Finalmente Indy escoge el cáliz correcto, toma un poco, le da un poco a su padre y lo que queda se lo lanza a la tetilla, la cual exitada lanza espuma.

Cabe mencionar que Sallah y Marcus se quedaron con las ganas...

A pesar de ingerir agua directamente del santo grial, su inmortalidad fue efímera solo hasta después de 10,000,000 de años, ya que ésta cualidad no era efectiva más allá del sello del santuario donde reposaba dicho grial, algo sumamente "original", en realidad una idiotez hecha con el único fin de darle un final potente a la película, que Jones viejo llame por primera vez con el nombre del perro a su hijo -Indiana es el nombre del perro- (cualquier persona normal, se hubiese dejado caer al precipicio si su padre lo llama como el perro... "Fido! dame la pata!!...") y causar la muerte de la rubia ésa aliada con los nazis.

FUENTE: AQUI

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EL CUERVO ENDEMONIADO

Es una leyenda de las muchas que se cuentan en México...

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AMISTAD

Decir adiós no es fácil.

Se nos forma un nudo en la garganta, se siente que las lágrimas están a punto de brotar y una sensación indescriptible de incertidumbre nos nubla el pensamiento.

Si el que se va no regresa ¿Qué nos queda?¿Por qué no aprovechamos ésos tiempos de amistad?...

Y ésas diferencias de opinión que no faltan ¿Pudieron evitarse? Seguro que sí...

De haber sabido que un gran amigo partiría, hubiera aprovechado mejor el tiempo...

No hubieras dicho "Debo irme, se hace tarde", sencillamente te habrías quedado.

No hubieras mirado tanto el reloj.

Y ésos momentos que hoy rememoras con nostalgia, los hubieras disfrutado al máximo.

¡Si en ésos momentos hubieras entendido que todo es efímero, que las cosas y el tiempo pasan con una facilidad extraordinaria!

Las cosas hoy serían diferentes...

Y los amigos se van cuando menos lo esperamos.

Cuando todo marcha bien y sentimos que nada nos hace falta.

Y de pronto ésa llamada telefónica.

Y las palabras que nos caen como agua fría.

Y el ser querido que no volveremos a ver.

Que se irá en avión, en tren o en barco o que sencillamente emprenderá el viaje sin retorno, y no habrá tiempo de abrazarle antes que levante su mano y nos diga "adiós..."

Y esa sensación de tiempo perdido cuando salimos del cementerio y en el corazón albergamos la íntima convicción que ese amigo se guardó para la eternidad muchos de los buenos momentos que compartimos juntos...

Como si bajo el brazo se nos llevara el mejor álbum, con las fotografías amarillentas pero cargadas de recuerdos y de instantes inolvidables...

Recibido en mi correo... (Autor desconocido)

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UNA PEQUEÑA FABULA

Una pequeña fábula.

¡Ay! -dijo el ratón-.

El mundo se hace cada día más pequeño.

Al principio era tan grande que le tenía miedo.

Corría y corría y por cierto que me alegraba ver esos muros,

a diestra y siniestra, en la distancia.

Pero ésas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto

y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.

-Todo lo que debes hacer es cambiar de rumbo -dijo el gato... y se lo comió.

Autor : Franz Kafka..

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LA MUJER DE XTABAY (LEYENDA MAYA)

Los mayas de Yucatán son sin duda alguna, quienes mejor han conservado su idioma.

Que si bien no pueden interpretar, tampoco se les hace ajeno, sus complicados jeroglíficos, verdaderos retos ideográficos, mantienen vivo su idioma lleno de giros y genuflexiones extraordinarios y en su fonética han sabido copiar el vuelo del murciélago dzib y lo que dice el pájaro Puhuy.

Temen al temible Kahazbal y a los Aluxes, pequeños duendecillos del bosque y de las siembras, porque ellos, los mayas, no han permitido aún la corrupción idiomática que introdujeron los hispanos que vinieron a hacer confuso todo lo relativo al suelo que en mal día abatieron.

De ésta forma se ha conservado intacta la hermosa leyenda, una de las más lindas, bellas leyendas yucatecas de las miles y miles que flotan como el perfume de la flor Xtabentún en el viento tibio de Mayab, o se esconden en las profundidades cavernosas de los cenotes de donde sale el agua fresca y clara y los cuentos que perduran en el alma yucateca.

Esa leyenda es la que se refiere a la mujer Xtabay.

Bajo la luna del antiguo Mayapan, al socaire de los asombrosos templos de los itzaes, he oído repetida ésta leyenda sin que nadie le quite o le aumente a su albedrío, sin que ninguno ose deformarla y así, como joya de milagrería se conserva para deleite de quien oye o de quien lee ésta historia que como muchas no se ha borrado, no se borrará jamás, porque ha quedado inscrita en los libros antiguos y en las páginas sagradas del recuerdo Maya.

Dice pues la leyenda que la mujer Xtabay es la mujer hermosa, inmensamente bella que suele agradar al viajero que por las noches se aventura en los caminos del Mayab.

Sentada al pie de la más frondosa ceiba del bosque, lo atrae con cánticos, con frases dulces de amor, lo seduce, lo embruja y cruelmente lo destruye.

Los cuerpos destrozados de esos incautos enamorados aparecen al día siguiente con las más horribles huellas de rasguños, de mordidas y con el pecho abierto por uñas como garras.

Muchos ladinos, gentes que desconocen el origen verdadero de la mujer Xtabay,
han dicho que es hija del Ceibam que nace de sus torcidas y serpentinas raíces pero eso no es verdad, la auténtica tradición maya dice que la mujer Xtabay nace de una planta espinosa, punzadora y mala y si es que la Xtabay aparece junto a las ceibas, es porque este árbol es sagrado para los hijos de la tierra del faisán y del venado y muchas veces en cobijo y sombra, se acogen bajo sus ramas, confiados en la protección de tan bello y útil árbol.

Vivían en un cierto pueblo de la península yucateca dos mujeres siendo el nombre de una de ellas Xkeban o mejor decir su apodo ya que Xkeban quiere decir prostituta, mujer mala o dada al amor ilícito.

Decían que la Xkeban estaba enferma de amor y de pasión y que todo su afán era prodigar su cuerpo y su belleza que eran prodigiosos, a cuanto mancebo se lo solicitaba. Su verdadero nombre era Xtabay.

Muy cerca de la casa que ocupaba ésta bellísima mujer, habitaba en otra casa bien hecha, limpia y arreglada continuamente, la consentida del pueblo que llamaban Utz-Colel, que en la traducción hispana sería mujer buena, mujer decente y limpia.

Erase esta mujer la Utz-Colel, virtuosa y recta, honesta a carta cabal y jamás había cometido ningun dezlis ni el mínimo pecado amoroso.

La Xtabay tenía un corazón tan grande, como su belleza y su bondad la hacía socorrer a los humildes, amparar al necesitado, curar al enfermo y recoger a los animales que abandonaban por inútiles.

Su grandeza de alma la llevaba hasta poblados lejanos a donde llegaba para auxiliar al enfermo y se despojaba de las joyas que le daban sus enamorados y hasta de sus finas vestiduras para cubrir la desnudez de los desheredados.

Jamás levantaba la cabeza en son altivo, nunca murmuró ni criticó a nadie y con absoluta humildad soportaba los insultos y humillaciones de las gentes.

En cambio bajo las ropas de la Utz-Colel se dibujaba la piel dañina de las serpientes, era fría, orgullosa, dura de corazón y nunca jamás socorría al enfermo y sentía repugnancia por el pobre.

Y ocurrió que un día las gentes odiosas del pueblo no vieron salir de su casa a la Xkeban y supusieron que andaba por los pueblos ofreciendo su cuerpo y sus pasiones indignas.

Se contentaron de poder descansar de su ignominiosa presencia, pero transcurrieron días y más días y de pronto por todo el pueblo se esparció un fino aroma de flores, un perfume delicado y exquisito que lo invadía todo.


Nadie se explicaba de dónde emanaba tan precioso aroma y así, buscando, fueron a dar a la casa de la Xteban a la que hallaron muerta, abandonada, sola.

Más lo extraordinario era que si la Xkeban no estaba acompañada de personas, varios animales cuidaban de su cuerpo del que brotaba aquel perfume que envolvía al pueblo.

Enterada la Utz-Colel dijo que esa era una vil mentira, ya que de un cuerpo corrupto y vil como el de la Xkeban, no podía emanar sino podredumbre y pestilencia, más que si tal cosa era como todos los vecinos, decían, debía ser cosa de los malos espíritus, del dios del mal que así continuaba provocando a los hombres.

Agregó la Utz-Colel que si de mujer tan mala y perversa escapaba en tal caso ese perfume, cuando ella muriera el perfume que escaparía de su cuerpo sería mucho más aromático y exquisito.

Más por compasión, por lástima y por su deber social, un grupo de gentes del poblado fue a enterrar a la Xkeban y cuéntase que el día siguiente, su tumba estaba cubierta de flores aromáticas y hermosas, tan tapizado estaba el túmulo que parecía como si una cascada de olorosas florecillas hasta entonces desconocidas en el Mayab, hubiera caído del cielo.

La tumba de la Xkeban duró todo el tiempo florecida y olorosa.

Poco después murió la Utz-Colel y a su entierro acudió todo el pueblo que siempre había ponderado sus virtudes, su honestidad, su recogimiento y cantando y gritando que habia muerto virgen y pura, la enterraron con muchos lloros y mucha pena.

Entonces recordaron lo que había dicho en vida acerca de que al morir, su cadáver debería exhalar un perfume mucho mejor que el de la Xkeban, pero para asombro de todas las gentes que la creían buena y recta, comprobaron que a poco de enterrada comenzó a escapar de la tierra floja, todavía, un hedor insoportable, el olor nausabundo a cadáver putrefacto.

Toda la gente se retiró asombrada.

En su idioma maya dicen los viejos que aún cuentan la historia con todos los detalles
que debió ocurrir en la leyenda, que hoy la florecilla que naciera en la tumba de la pecadora Xkeban, es la actual flor Xtabentún que es una florecilla tan humilde y bella, que se da en forma silvestre en las cercas y caminos, entre las hojas buidas y tersas del agave.

El jugo de esa florecilla embriaga muy agradablemente, como debió ser el amor embriagador y dulce de la Xkeban.

Tzacam, que es el nombre del cactus erizado de espinas y de mal olor por ambas cosas, intocable, es la flor que nació sobre la tumba de la Utz-Colel, es la florecilla si bien hermosa sin aroma alguna y a veces de olor desagradable, como era el carácter y la falsa virtud de la Utz-Colel.

Esto es lo que ha dicho el maya y lo sigue repitiendo a través del tiempo, sin cambiarlo, sin ponerle ni quitarle, como deben conservarse las cosas nuestras, intactas, con las mismas palabras con que nacieron en el mito, en la leyenda, en el alma de quienes tan dulcemente han tejido éstas historias.

No es pues la Xtabay, la mujer mal que destruye a los hombres después de atraerlos con engaños al pie de las frondosas ceibas, pero puede ser otro de esos malos espíritus que rondan por la selva al acecho del peregrino que cruza los caminos aún poblados de superstición y de leyenda.

Puede ser el ama errante de una de tantas vírgenes sacrificadas a la orilla del cenote sagrado, puede ser la vaporosa figura de una mujer que llora el engaño del amado.

Pero la Xtabay, jamás.

Esto dicen las mayas, esto han contado y seguirán contando los hombres de esa tierra
en donde conservan el ritual de un relato y defienden sus costumbres de una intromisión que aniquiló su cultura.

Fuente: Leyendas Mexicanas de antes y después de la Conquista
Edit. EDAMEX

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EXTRAÑAS EXPLOSIONES ELECTRICAS

"Supuesta" explicacion acerca de la causa que las provocó...

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EL HECHICERO

Uno de los barrios tradicionales de la ciudad de Durango es el Barrio del Santuario de Guadalupe a quien dió éste nombre el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe que fue construido en tiempo inmemorial al norte de la ciudad y al pie del cerro de Fray Diego y muy cercano del Cerro de Mercado.

No se conoce con exactitud la fecha exacta de la iniciación y terminación de la ermita y todo hace suponer que fue a mediados del siglo XVII cuando en la Nueva España ya se hablaba del milagro Guadalupano y la fe en la Virgen de Guadalupe se consolidaba de todo a todo.

La referencia mas antigua que registra la historia sobre el Santuario mencionado es la certificación que en 1657 hizo el escribano real Don Melchor Juarez quien al describir la gestión obispal del obispo don Pedro Barrientos Lomelín, obispo de Durango, dice que el edificio de la ermita de nuestra señora de Guadalupe no estaba acabado, que tenía solamente un altar con imagen y en la cual se celebraban misas con frecuencia.

Medio siglo después, cuando en 1713 tomó posesión del obispado el Dr. don Pedro Tapiz mandó construir la finca inmediata al templo que después se convirtió en casa parroquial.

Estos datos demuestran que el templo de Nuestra Señora de Guadalupe es centenario, arrastra una tradición de siglos y ésto provocó que en sus cercanías se avecindaran personas que construyeron sus casas poco a poco y conformaron ese barrio que se extiende desde las vías del ferrocarril hasta las cercanías del Cerro de Mercado a ambos lados del templo de referencia.

La explanada que ahora se llama de los Insurgentes es muy bella, todavía existe la costumbre de ser visitada en todo tiempo y los vecinos con la bondad que caracteriza a los Durangueños, sentados en el quicio de sus hogares disfrutan de los atardeceres abrileños de singular espectáculo que ofrecen las tardes del mes de Abril cuando las nubes se pintan de rojo y el tibio anochecer nos hace dialogar con el recuerdo.

En una de esas tardes, cuando parado en el centro de la explanada dirigí mi vista hacia el oriente, contemplé extasiado el despuntar en el horizonte, el disco de plata de nuestra luna durangueña que solamente en la  ciudad de Durango se mira más grande, más brillante y siempre luce mas hermosa que en alguna otra parte del mundo.

Ese mágico momento me hizo recordar el relato que una tarde de abril, de un abril que hace muchos años que pasó y ya no regresará, lo escuché de doña Carmen, anciana de mucha edad que sentada en un banco de madera de tres pastas nos relató sobre la vida y milagros de don Cuco, hombre entrado en años que vivía en una casa de esa cuadra que estaba hacia el oriente y daba forma a la explanada. La gente de los contornos llamaban la casa de la nopalera, porque en su interior tenía un bosque de nopales de castilla.

Doña Carmen, buena narradora que contaba los relatos con mucha sal, empezó diciendo:

- A mi no me lo crean, pero dicen que don Cuco el que vivía en la casa de la nopalera, era el mejor  hechicero de Durango tenía pacto con el diablo, y cargaba colgado del cuello un hueso de muerto que lo hacía invisible  cuando el así lo quería o lo necesitaba.

La anciana hizo una pausa, de la bolsa del delantal sacó una cigarrera con cigarros "Carmencitas" cigarros  ahora descontinuados, encendió su cigarro, le dió dos o tres fumadas y continúo.

- Dice mi compadre Casildo que una noche, ya muy avanzada la noche después de que cantaron los primeros gallos, él se dirigía a su casa, y al pasar la vía del tren encontró un enorme perro negro con los ojos brillosos como que los tenía de lumbre y que lo quería morder.

- Al mirarlo -decía él- que él sacó su pistola para dispararle un balazo y matarlo porque estaba muy feo.

- Mire doña Carmen dijo Casildo: -Una cosa es que yo lo cuente y otra es que usted me lo crea.

Siguió narrando Casildo:

- Cuando amartillé la pistola para dispararle el balazo al perro...
 
- Le apunté muy bien a la cabeza y cuando estaba por apretar el gatillo, aquel perro bufó, echó lumbre por el hocico y no supe ni cómo, pero en un abrir y cerrar de ojos se convirtió en don Cuco, que se hincó en el suelo frente a mi y me dijo:

- No Casildo, no vayas a disparar esa pistola porque me matas.

- Yo soy Refugio Atilano, tu vecino, el de la casa de la nopalera que ando por aqui.

- Mira Casildo, si me perdonas la vida nunca te volverás a encontrar con el Nagual que es ese perro prieto que te acaba de atacar y es nada menos que yo, tu vecino al que le dicen don Cuco.

- Mira Casildo, no nada más en perro me transformo, también en lechuza y vuelo. Continúo Casildo...

- Nomás miré, doña Carmen.

- don Cuco dió un salto pequeño y se convirtió en una lechuza que alzó el vuelo y como que chiflaba y luego que  dió una vuelta volando, se paró frente a mi y ya era otra vez don Cuco que me volvió a decir:

- Mira Casildo, éste hueso es de mi compadre Cipriano y me ayuda a hacer todo. Nomás lo toco con tres dedos y le pido un deseo y al instante me lo cumple.

- Mira ahora seré chivo y... al momento don Cuco se convirtió en un chivo prieto que arrojaba espuma por el hocico.

Decía Casildo:

- Me dió tanto miedo ver todo aquello que cuando el chivo se convirtió en don Cuco le dije:

Don Cuco ya no me asuste más porque se me va a desparramar la bilis del susto.

- Yo le ofrezco guardar el secreto de que es hechicero y de los buenos, lo único que le pido es que nunca me haga algún mal a mi ni a mi familia.
 
Me contestó don Cuco:

- Si tu no me haces daño, yo tampoco te lo hago a ti... Además te pido una cosa.

- Mientras yo viva no le cuentes a nadie lo que has visto ésta noche.

- Poco tiempo después, a los tres meses, don Cuco murió y ya ve doña Carmen que toda la gente dice que luego que acabó antes de que lo tendieran, llegó a su casa un curro vestido de negro y se lo llevó y nadie supo a donde.

- Lo único que se sabe es que don Cuco desapareció para siempre...

Sin embargo, los vecinos del barrio del Santuario de Guadalupe, dicen que de cuando en cuando,  cuando el reloj de la Catedral suena la hora de las doce de la noche, es común mirar en la explanada  ahora de los Insurgentes, un perro negro o un chivo grande y negro que arroja chispas de lumbre  por los ojos y el hocico.

Tal vez es el Nagual de don Cuco que todavía se aparece como le sucedió a Casildo.
   
     

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